Cuando traduces un texto entre idiomas muy distintos, pronto te das cuenta de que traducir palabra por palabra no funciona. Entender qué es la traducción oblicua te abrirá un mundo de posibilidades. En nuestra agencia de traducción, aplicamos estas técnicas para crear versiones que mantienen la esencia original mientras suenan completamente naturales en la lengua de destino. Sigue leyendo y descubre cómo esta estrategia enriquece la comunicación entre lenguas.
¿En qué consiste la traducción oblicua?
La traducción oblicua es un conjunto de técnicas de traducción que utilizan los traductores cuando no es posible realizar una traducción literal sin alterar el significado, la gramática o el estilo del texto original. Este enfoque se aleja de la traducción mecánica y busca adaptar el contenido para que sea natural y comprensible en el idioma de destino.
En lugar de limitarse a una transferencia palabra por palabra, los profesionales de la traducción que recurren a la traducción oblicua analizan el sentido profundo del contenido original y buscan la manera más eficaz de expresarlo en el idioma al que se traduce. Esto implica realizar ajustes gramaticales, léxicos o incluso culturales para asegurar que el lector perciba el mensaje tal como lo haría un hablante nativo.
Para entenderlo mejor, tomemos como ejemplo la expresión inglesa «to take a rain check». Si la tradujeras literalmente al español, dirías «tomar un cheque de lluvia», lo cual carece de sentido en nuestra lengua. En cambio, mediante la traducción oblicua, buscaríamos una equivalencia funcional que transmita la misma idea de posponer un plan. Una traducción adecuada sería «dejarlo para otro día». Este es un ejemplo sencillo de cómo la traducción oblicua se aparta de la literalidad para lograr una expresión natural.
Características clave de la traducción oblicua
La traducción oblicua presenta algunos aspectos que la convierten en una herramienta indispensable:
- Flexibilidad estructural: prioriza el significado sobre la forma, permitiendo cambios gramaticales significativos.
- Adaptación cultural: incorpora procesos de traducción cultural para ajustar referencias que perderían su significado o impacto en el contexto de destino.
- Naturalidad expresiva: busca que el texto meta fluya como si hubiera sido escrito originalmente en esa lengua.
- Enfoque pragmático: se centra en transmitir el efecto práctico del mensaje más que en conservar su estructura.
Esta metodología exige un conocimiento profundo tanto del idioma de origen como del de destino, además de una sólida comprensión de los matices culturales de ambas lenguas.
4 técnicas principales de traducción oblicua
Dentro de la traducción oblicua, existen diversos métodos que los traductores utilizan según las necesidades del contenido. A continuación, te presentamos cuatro de las más comunes:
Transposición: cambios gramaticales
La transposición implica modificar la categoría gramatical sin alterar el significado. Por ejemplo, la expresión inglesa “medical student” no se traduce como “médico estudiante”, sino como «estudiante de medicina». Este cambio hace más natural el resultado.
Modulación: nuevo punto de vista
Esta técnica cambia el enfoque o la perspectiva de la frase. Cuando lees «Don’t worry» en inglés, la traducción modulada al español sería «Tranquilo», cambiando la negación por una afirmación. La modulación te permite expresar la misma realidad desde un ángulo diferente, adaptándose mejor a cómo expresaríamos esa idea naturalmente en español.
Equivalencia: misma idea, diferentes palabras
La equivalencia reemplaza expresiones idiomáticas o culturales por otras que cumplen la misma función en la lengua meta. Existen numerosas frases en inglés que no se traducen literalmente al español y requieren este enfoque. Por ejemplo, «It’s raining cats and dogs» se traduce como «Está lloviendo a cántaros».
Adaptación: traducción cultural
La adaptación es imprescindible para textos con referencias culturales específicas que no existen en español. Por ejemplo, en inglés podrías encontrar la expresión “he hit a home run», cuya traducción cultural adecuada sería «consiguió un gran éxito». Esta adaptación conecta mejor con la audiencia local.
¿Cuándo utilizar la traducción oblicua?
La traducción oblicua se utiliza especialmente en situaciones concretas como:
- Artículos técnicos que requieren un vocabulario específico adaptado correctamente al español, facilitando la comprensión del lector especializado.
- Contenidos publicitarios, donde es necesario mantener el impacto emocional y persuasivo del mensaje original, lo que una traducción literal podría destruir.
- Documentos legales, especialmente en un servicio de traducción jurada, donde la precisión y la claridad son obligatorias para evitar interpretaciones erróneas que tengan consecuencias legales.
- Frases hechas y expresiones coloquiales que no tienen equivalentes exactos en español y requieren de creatividad para mantener la intención y el estilo del texto original.
Si tienes claro qué es la traducción oblicua, podrás distinguir rápidamente un texto adaptado de otro que carece de precisión. Estas técnicas te aseguran contenidos que suenan naturales, transmiten fielmente el mensaje original y conectan con el público de destino. En definitiva, es el arte de hacer que un contenido parezca escrito originalmente en el idioma al que se traduce.
Referencias:
- Carulla, M. (s.f.). 15 técnicas de traducción que puedes usar para traducir un texto | Ejemplos. Núria Masdeu. Disponible en: https:// nuriamasdeu.com/tecnicas-de-traduccion/
- Cuento Colectivo. (2020, enero 4). Algunas de las principales técnicas de traducción. Disponible en: https:// cuentocolectivo.com/algunas-de-las-principales-tecnicas-de-traduccion/
- Figueroa, C., & Salas, P. A. (2006). ¿Aplicamos algún procedimiento técnico al traducir? IV Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación. Universidad Nacional de La Rioja, Argentina. Disponible en: http:// biblio.traductores.org.ar/documentos/01832.pdf


